Sugerencias
Noticias [ mostrar todas ]

“El ejercicio se caracterizó, desde el punto de vista climático, por la ocurrencia de un período de marcado déficit hídrico y de ocurrencia muy irregular de lluvias desde la mitad de la primavera y hasta entrado el otoño”, dijo el Ing. Agr. Carlos Molina, responsable de este análisis del Instituto Plan Agropecuario (IPA), al presentar los resultados del ejercicio ganadero 2017/2018.

Señaló que “esta situación climática de muy variada magnitud a escala tanto departamental, como de paraje como de empresa, dejó como resultado una amplia diversidad de situaciones en cuanto a los resultados logrados por los productores tanto en lo productivo como en lo económico y en lo financiero”, precisó, recordando que se trata de un total de 150 carpetas de otras tantas empresas, que expresan lo que les aconteció a ellas, pero no a todo el sector ganadero del país.

Lo que sigue es la presentación del Ing. Molina, que también es el Director General del IPA.

EMPRESAS CON CICLO COMPLETO DEL NORTE, LITORAL NORTE Y CENTRO NORTE

Para tener una aproximación al tamaño de las empresas, la superficie promedio de éstas es de 1.800 ha, con un índice CONEAT promedio de 78. La estabilidad en los últimos años en la superficie explotada y en el índice CONEAT es una característica en estos predios monitoreados.
El área con mejoramientos forrajeros en este ejercicio presenta un crecimiento respecto al ejercicio pasado, del orden del 50%. El área ocupada por mejoramientos forrajeros pasa de 6% a 9% de la superficie total. La realización de verdeos invernales para enfrentar la situación forrajera fue una estrategia utilizada de los productores en mayor medida que en ejercicios anteriores.

La dotación animal medida en UG/ha, presenta cambios nuevamente respecto al ejercicio pasado. Luego de varios ejercicios de crecimiento, la dotación vacuna se reduce 10%, alcanzando valores de 0,64 UG/ha, mientras que la ovina también se reduce. La reducción de los ovinos es de 20%. La dotación total se reduce 9% y se ubica en 0,73 UG/ha. Otra decisión tomada por los productores vinculada directamente al hecho de enfrentar la situación forrajera imperante.
La tasa de marcación vacuna vuelve a crecer y se ubica en 84%, valores por cierto muy destacados. También las vacas entoradas por hectárea muestran un crecimiento de 5%, alcanzando valores de 0,23 VE/ha.

Por su parte la productividad vacuna, medida en kilos de carne producida por hectárea se ubica en 82 kg/ha, mostrando una caída de 14%, respecto al ejercicio pasado. La producción medida a través de la carne equivalente alcanza los 94 kilos por hectárea. La sequía no impacta en los indicadores reproductivos, generados en el ejercicio pasado (tasa de marcación); pero si impacta y negativamente en la productividad de estas empresas (kilos producidos).

Luego de cuatro años consecutivos de descenso, y luego de 11 años de crecimiento (interrumpido sólo en 2008-2009), los precios de venta de los vacunos vuelven a crecer. Los precios logrados por los productores registran un crecimiento de 10%, respecto al precio promedio recibido en el 2016-2017.
Los precios recibidos por los productores por los lanares también crecen, lo hacen 4% respecto al ejercicio pasado. Por su parte, el precio de la lana tiene comportamiento diferente de acuerdo a su finura, mientras que las lanas más gruesas vuelven a caer, en el orden del 10%, las de mayor finura vuelven a crecer y en esta oportunidad lo hacen 55% respecto al 2016-2017.

Para este ejercicio, el Producto Bruto cae 2%, ubicándose en 149 US$/ha. El comportamiento del Producto Bruto viene dado en parte por la caída de la productividad vacuna, a pesar del crecimiento del precio de venta, por otra parte al también descenso de la productividad ovina de 20% y un mejor precio de venta, y al mantenimiento de la producción de lana junto a la mejora sustancial en el precio de las lanas finas. También influye en el comportamiento del Producto Bruto el descenso en el stock vacuno por una parte y por otra parte en los mayores valores del mismo al cierre del ejercicio, respecto al inicio del ejercicio.

El costo de producción vuelve a crecer, al igual que en el ejercicio pasado. El costo de producción crece 10%, alcanzando los 96 US$/ha (sin incluir pagos por arrendamientos e intereses de deuda). La sequía muestra también en este resultado, su impacto negativo.
El Ingreso de Capital (Producto Bruto – costos económicos de producción), se reduce nuevamente respecto al ejercicio pasado, alcanzando valores de 53 US$/ha. La reducción es del orden del 18%.

En tanto el Ingreso Neto (Ingreso de Capital-pago por arrendamientos-pago por intereses), que difiere del Ingreso de Capital en que se consideran dentro de los costos los pagos por arrendamientos y por intereses de deuda (lógicamente en caso que existan realmente), se reduce respecto al ejercicio pasado 30%, llegando a valores de 28 US$/ha.

EMPRESAS CON CICLO COMPLETO DEL ESTE-NORESTE Y CENTRO-ESTE

La superficie promedio de éstas empresas es de 1083 ha, con un índice CONEAT promedio de 88. Estas dos variables estructurales presentan cambios marginales respecto a los ejercicios anteriores.
El área con mejoramientos forrajeros en este ejercicio presenta un leve descenso de 1%, llegando a valores de 21% de la superficie total.
Por el lado de la dotación, como una de las medidas adoptadas para enfrentar la sequía, la misma se reduce 6%. La dotación total alcanza valores de 0,79 UG/ha. Los vacunos caen 5%, llegando a valores de 0,71 UG/ha, mientras que los lanares se mantienen sin cambios, alcanzando 0,06 UG/ha.
Por su parte la productividad vacuna, medida en kilos de carne producida por hectárea se ubica en 101 kg/ha, mostrando un descenso respecto al 2016-2017. El descenso es de 5% respecto al ejercicio pasado. Mientras que la carne ovina crece 26%, llegando a 7,3 kg/ha; la lana mantiene los mismos niveles. La producción medida a través de la carne equivalente alcanza los 112 kg/ha, valor 3,5% inferior al ejercicio pasado. La sequía impactó negativamente en los niveles de productividad de estas empresas.

Al igual que para los productores del norte-litoral norte y centro-norte, y luego de cuatro años de caída, los precios recibidos por los vacunos crecen. Los precios registran un crecimiento del orden del 10% respecto al precio promedio recibido en el 2016-2017. El precio de venta de los ovinos también crece, en el orden del 10%; mientras que por el contrario la lana reduce su precio de venta en 8% (tipo Corriedale).

El Producto Bruto de estos predios muestra un leve crecimiento, explicado fundamentalmente por el incremento del precio de venta de los vacunos y el precio de las haciendas por kilo en el stock al final del ejercicio. También el mejor precio de los lanares abona marginalmente al crecimiento del producto. El crecimiento es de 3% respecto al ejercicio pasado. El rubro vacuno en estos predios es el 86% del producto total. El Producto Bruto alcanza los 173 US$/ha.
Los costos de producción, también para estas empresas vuelven a crecer. El crecimiento es de 7% respecto al ejercicio 2016-2017, alcanzando los 109 US$/ha. También la sequía muestra aquí una de sus peores caras.

El resultado final medido a través del Ingreso de Capital se reduce 3% respecto a 2016-2017, alcanzando los 64 US$/ha. Mientras que para los arrendatarios, medido el resultado a través del Ingreso Neto, la reducción alcanza al 5%, logrando 37 US$/ha.

A la luz de estos resultados, aparece claramente que a pesar del crecimiento del precio de venta logrado (vacunos y lanares), el descenso en la productividad y el crecimiento de los costos de producción, fueron determinantes en el descenso de los resultados obtenidos. La sequía y los costos se llevaron la mejoría destacada que registraron los precios de venta de las haciendas tanto vacunas como ovinas.

EMPRESAS CRIADORAS DEL NORTE, LITORAL NORTE Y CENTRO NORTE

Las empresas criadoras del Norte, Litoral Norte y Centro Norte participantes del Monitoreo explotan una superficie de 658 ha con un índice CONEAT promedio de 72. Estas variables no tienen cambios importantes en este ejercicio respecto al ejercicio pasado.

El nivel de mejoramientos forrajeros crece levemente, para pasar de 6% a 6,5% de la superficie total.

La dotación vacuna en estas empresas también se reduce, en el orden de 2%. Se ubica en 0,51 UG/ha. Por su parte la dotación lanar se reduce 4%, pasando de 0,26 a 0,25 UG/ha. Es en estas empresas dónde los lanares tienen una muy destacada presencia. La dotación total es de 0,78 UG/ha, reduciéndose 2,5% respecto a 2016-2017.

La marcación en vacunos alcanza valores de 80%, superior 3% al ejercicio pasado. Por su parte las vacas entoradas por hectárea no sufren cambios, ubicándose en 0,31 vaca entorada/ha.

La productividad total de estas empresas, medida en kilos producidos por hectárea cae 2%, llegando a 97 kilos de carne equivalente por hectárea. La productividad en vacunos se reduce 7%, se ubica en 66 kilos por hectárea. Por su parte la productividad en carne del rubro ovino en estos predios alcanza los 18 kg de carne/ha, incrementándose 16% respecto a 2016-2017. La producción de lana crece 4%, llegando a 5,3 Kg/ha. Es notoria la mejora en el desempeño ovino en este ejercicio.

Al igual que para las empresas ciclo completo, los precios vacunos logrados por los productores crecieron. El crecimiento del precio de los vacunos vendidos fue de 3% respecto al ejercicio pasado. El precio promedio por kilo de carne vacuna (peso en pie) llegó a valores de 1,63 US$/kg. En el caso de los ovinos, el precio de la carne se reduce 11% respecto al ejercicio anterior, llegando a valores de 1,34 US$/kg. Mientras que el precio de las lanas más gruesas crece 3%, las más finas crecen en su valor 44%, respecto al ejercicio 2016-2017.

Frente al descenso de la productividad vacuna y al crecimiento de sus precios, el crecimiento de la productividad ovina tanto en carne como en lana y el descenso de los precios ovinos y el incremento del precio de las lanas, el Producto Bruto de estos predios crece. El comportamiento de las lanas finas en productividad pero sobre todo en precio fue la determinante del crecimiento del Producto Bruto en estas empresas. El Producto Bruto para este ejercicio alcanza valores de 154 US$/ha. Este valor representa un crecimiento de 5% respecto al ejercicio pasado.
También en estas empresas los costos mantienen un comportamiento creciente. En este ejercicio los costos de producción crecen 6% respecto a 2016-2017. Los costos de producción llegan a valores de 108 US$/ha.

El resultado final de estos predios, medido a través del Ingreso de Capital crece respecto al ejercicio pasado, ubicándose en 46 US$/ha. El crecimiento es del orden del 4,5 %. Mientras que el Ingreso Neto (arrendatarios) también crece, logrando valores de 24 US$/ha; 9% superior que en el ejercicio pasado.

EMPRESAS CRIADORAS DEL ESTE-NORESTE Y CENTRO-ESTE

Por su parte las empresas criadoras del Este-Noreste y Centro-Este del país participantes del Monitoreo explotan una superficie de 548 ha con un índice CONEAT promedio de 75. El área mejorada ocupa el 20% de la superficie total.

La dotación vacuna cae levemente 1,5%, alcanzando valores de 0,67 UG/ha. Mientras tanto la dotación ovina se reduce también levemente, llegando a 0,09 UG/ha. La dotación total es de 0,78 UG/ha, 1% inferior que en el ejercicio pasado.

En estas empresas la tasa de marcación en vacunos crece 5%, y llega a 84%. Respecto a las vacas entoradas por hectárea, continúan registrando altos valores, y además crecen 4,5%, llegando a 0,46 VE/ha.

La productividad en vacunos, luego de haberse recuperado en el ejercicio pasado, luego del impacto por sequía-inundación; retrocede 2%. La sequía impacta en la productividad vacuna; mientras que la productividad ovina, aunque con un peso relativo menor dentro de la productividad total, crece 12%. Por tal motivo la productividad total logra mantenerse en 110 kg de carne equivalente/ hectárea.
En este ejercicio, para estos productores los precios por las haciendas vacunas también crecen, luego de 4 años de retroceso, y lo hacen 7%, alcanzando un valor promedio de 1,70 US$ por kilo de vacuno en pie. Respecto a los precios de los lanares presentan un descenso de 10%. Por su parte las lanas más gruesas caen 4%.

El descenso de la productividad vacuna (2%) y el crecimiento de los precios vacunos (7%), junto al crecimiento de la productividad lanar a pesar de la caída de sus precios, resulta en un crecimiento en el Producto Bruto de estas empresas. El Producto se ubica en los 159 US$/ha, valor 4% superior al registrado el ejercicio pasado. El componente más importante del Producto Bruto es el vacuno, con un peso relativo de 90%.

Por su parte los costos de producción en estas empresas, también mantienen el comportamiento creciente, los costos aumentan 6% respecto al ejercicio pasado, ubicándose en 108 US$/ha.
El Ingreso de Capital se mantiene al igual que el Ingreso Neto, logrando valores de 51 y 29 US$/ha respectivamente. El déficit hídrico sufrido y la suba de los costos de producción, se llevó la mejoría en los precios de venta de los vacunos lograda por los productores.

A MODO DE SÍNTESIS

La disponibilidad de información objetiva con la que se cuenta en este Programa, nos permite realizar un análisis consistente y profundo de las situaciones a nivel de empresa ganadera.
Los resultados obtenidos por este núcleo de empresas ganaderas en el presente ejercicio y su comportamiento respecto al ejercicio anterior muestran una enorme diversidad de situaciones.
En estas empresas no se identifican niveles de endeudamiento generalizado, no obstante se observan casos puntuales en los que el endeudamiento ha crecido y también casos en que los ahorros generados en ejercicios anteriores se han reducido de manera importante. La situación financiera en estos casos es una restricción adicional en la toma de decisiones.

Por su parte, los productores arrendatarios, total o parcialmente de la superficie que explotan, con precios de renta que se mantienen con escasa variación, comportándose prácticamente como un costo fijo, continúan en una situación delicada.
La diversidad en los resultados logrados viene dada fundamentalmente, pero no únicamente, por la mayor o menor intensidad de la sequía – déficit hídrico ocurrido en la primavera-verano pasada. La diversidad es tanto a nivel departamental como a nivel de paraje y por supuesto de empresa. Queremos dejar claro por tanto que existen casos dónde las pérdidas fueron de importancia, así como también existen casos que lograron mejores resultados respecto al ejercicio pasado, tanto en productividad como en ingreso.

Observamos nuevamente que la forma de responder de los sistemas de producción frente a un ambiente externo “similar” es muy diversa y particular de cada uno.
La intensidad de la sequía no fue el único factor que determinó la diversidad de resultados ya mencionada, también jugó fuerte el tipo de manejo anterior que se venía llevando adelante a nivel de empresa, el “cómo” se viene manejando la empresa también tiene su importancia.
La variable carga–dotación animal y las decisiones entorno a la misma, son nuevamente uno de los aspectos de mayor relevancia para el logro de los objetivos propuestos y para superar eventos climáticos adversos como el sufrido en este ejercicio.

Nuevamente con una muy alta diversidad en los resultados logrados, volvemos a confirmar luego de varios años de observación y análisis de información objetiva, las diferentes asociaciones positivas y elevadas, a nivel de empresas ganaderas en relación a las respuestas de los sistemas. Una de esas asociaciones identificadas es entre las decisiones tomadas por los gestores de los sistemas y la respuesta de los mismos, los niveles de variación y los resultados alcanzados. Esas decisiones abarcan aspectos productivos vinculados sobre todo al manejo de la carga animal.

Estas decisiones llevadas a campo, materializan sistemas de producción con determinadas características en común, al que hemos desde hace varios años denominado “ganadería de precisión”. Es claro que los recursos determinan en gran medida las características de los sistemas; no obstante este sistema que hemos dado en llamar “ganadería de precisión” responde más a características relacionadas a la toma de decisiones y al tomador de decisiones, que a los recursos propiamente. Las decisiones oportunas y con información objetiva en relación al rodeo de cría y majada, fundamentalmente vinculadas con la dotación animal y el manejo en general de la empresa y de los procesos que en la misma se llevan adelante.

Por último, la presencia del tomador de decisiones y su capacidad de gestionar un sistema altamente complejo en un ambiente variable y con incertidumbre, es una condición necesaria e indispensable para implementar una empresa sustentable y resiliente.
Las características descritas, determinan que estos sistemas posean un “estilo común”, en la diversidad. La impronta que cada productor le imprima, combinando conocimiento empírico y científico, generan en definitiva empresas con determinadas fortalezas. Las fortalezas que destacan refieren a una mayor resistencia a eventos adversos, una mayor velocidad de recuperación luego de recibir impactos negativos y un mayor aprovechamiento de condiciones externas favorables.

Otra vez en este ejercicio, con adversidades de origen y magnitud diferente, comprobamos objetivamente la mayor resiliencia y sustentabilidad que presentan estos sistemas. Por tanto nuestro convencimiento de la conveniencia de recorrer los caminos necesarios para implantar sus características más relevantes a nivel de las empresas ganaderas. Además de las características ya señaladas, la capacidad de gestión de ese sistema complejo, por parte del tomador de decisiones es de importancia superlativa. Las inversiones en conocimiento que demandan estos sistemas “ganadería de precisión” así lo indican.
Para finalizar, es definitivamente relevante que la toma de decisiones con el objetivo de posicionar a la empresa ganadera adecuadamente, se realice con información objetiva de las alternativas posibles, con definición de prioridades y con cierta dosis de prudencia y cautela.

Cómo los productores ganaderos toman las decisiones en todos los niveles (operativo-táctico-estratégico) incide en gran medida sobre su desarrollo sustentable, como así también el cómo enfrentan/sortean eventos adversos y por supuesto cómo aprovechan los eventos favorables. El Plan Agropecuario aporta permanentemente información, conocimiento y capacitación para un mejor posicionamiento de los mismos frente a los nuevos desafíos que a diario se les presentan.

+ Ver más noticias