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Informe del Instituto Plan Agropecuario

En esta época del año, la situación forrajera es limitante para la mayoría de las categorías vacunas, faltando unas cuantas semanas para que la oferta de pasto se recomponga.
Esta situación se acentuó teniendo como antecedente el déficit hídrico y forrajero que se extendió desde la primavera pasada hasta comenzado el otoño de este año, por lo cual fue escaso el traslado de forraje a la estación invernal.
En este momento el ganado de cría se encuentra en plena parición y muchos rodeos tienen baja condición corporal, debido a la fuerte movilización de las reservas corporales.
Esto puede determinar situaciones de dificultad al parto, prolongando el proceso de parto y si no se interviene, existiendo el riesgo de perder el ternero y la madre.
Frente a esta situación, la Dra. Bettina Cóppola, del Instituto Plan Agropecuario, realizó una serie de recomendaciones con el objetivo de disminuir las complicaciones al parto.

¿Qué debemos hacer si el ternero no es expulsado?

Si el ternero no ha sido expulsado luego de 3 horas que sus miembros aparecieron fuera de la vagina, se debe intervenir y ayudar a la vaca. En estos casos, lo primero es higienizar la zona que rodea la vulva y bajo el ano (perineo) de la vaca y mantenerla limpia durante el proceso de ayuda. Se debe realizar una inspección del canal vaginal para detectar la posición del ternero, el que debe asomar primero sus manos y la cabeza. Antes de realizar la inspección debemos colocarnos guantes para evitar un posible contagio de enfermedades que pueda trasmitirse del animal al humano, lavarnos bien las manos y desinfectarlas para no introducir contaminantes al útero provocando una infección.

Si la posición del ternero es correcta, realizaremos una tracción alternada de las manos, atándolas previamente. En algunos casos una rotación del ternero facilita la salida ya que los diámetros desencontrados de las caderas de la vaca y del ternero optimizan su esfuerzo expulsivo. Otro factor a tener presente es realizar la fuerza de tracción simultáneamente con las contracciones de la vaca. Si la posición no es correcta, debemos primero corregir la posición del ternero de manera tal que pueda atravesar el canal de parto sin riesgos para él o para su madre. Si no podemos corregir la posición, se debe consultar a un veterinario.

¿Qué hacemos con los terneros luego de nacidos?

En el caso que el parto sea asistido y en el cual la vaca no realiza o no puede realizar una buena limpieza del recién nacido, debemos realizarla nosotros, eliminando posibles membranas en la nariz y boca, para que pueda respirar adecuadamente.
Se debe identificar el ternero recién nacido, verificar que mame calostro en las primeras 6 horas después de nacido y realizar una buena desinfección del ombligo.

Provea buenos cuidados al recién nacido limpiando de moco las vías aéreas, estimulando la respiración, secándolo (si es necesario), monitoreando las demoras en pararse y mamar. Desinfecte con yodo el ombligo siempre que sea posible, ya que es vía de entrada para infecciones que originan problemas articulares.

¿Qué debemos hacer si la placenta no es expulsada?

La retención de placenta es la permanencia total o parcial de la misma en el útero, por un período mayor a 12 horas luego del parto. Existen muchas causas de esta patología, muchas de las cuales están relacionadas al manejo que se realice de la vaca en las semanas anteriores al parto (en la actualidad relacionado al estado nutricional de las vacas). También puede ser consecuencia de procesos infecciosos de distinto origen. En este momento, lo único que se puede hacer es tratar de ayudar a la eliminación de la misma, ya sea con extracción manual y/o la administración de antibióticos y de hormonas.

¿La vaca puede tener otros problemas además de la retención de placenta?

Dentro de las posibles complicaciones postparto, tenemos además de la retención de placenta la metritis y la piómetra. La metritis es una inflamación del útero muchas veces provocada por microorganismos. Puede ser diagnosticada mediante la observación de descargas vaginales purulentas. Si la metritis no es severa, las vacas se pueden recuperar sin tratamiento en unas cuantas semanas. Para tratarlas administramos antibióticos directamente dentro del útero previa consulta a un veterinario.

Otra de las posibles complicaciones postparto es la piómetra, que es una infección en la que el útero se llena de pus, pudiendo poner en riesgo la vida del animal. Por encontrarse el cérvix cerrado el material purulento se acumula dentro del útero. Todos estos factores alteran la involución normal del útero que debe ocurrir luego del parto, pudiendo comprometer la eficiencia reproductiva de esa hembra en el futuro.

Algunas alternativas de manejo en esta situación

Si se dispone de un potrero con buena disponibilidad (altura) de forraje de campo natural, mejoramiento de campo o verdeo, se podría destinar al ganado próximo a parir, para mejorar el plano alimenticio, y por ende el desarrollo del parto. Otra alternativa puede ser realizar una suplementación energética diferencial a estas categorías, que por su relación costo/beneficio podría realizarse con raciones balanceadas, afrechillo de arroz o trigo, o cascarilla de soja.
Se debe estar atento a nivel sanitario, ya que parásitos internos como el Saguaypé (Fasciola hepática), pueden deteriorar adicionalmente la mala condición corporal. Realizar dosificaciones que controlen esta situación, disminuyen el impacto parasitario negativo. También prevenir las enfermedades infecciosas que habitualmente impactan en el ganado de cría, como lo son las Clostridiosis, evitando así muertes de animales.
Este tipo de manejo sanitario, si se puede, es conveniente hacerlo antes del parto, no solo para prevenir de forma anticipada las enfermedades sino también para evitar la complejidad del manejo de vacas con ternero muy chicos.

RECORRER POTREROS

Por último, una medida que debe ser continua y tiene gran impacto, es la recorrida diaria de los potreros en que se encuentra el rodeo de cría, pudiendo así identificar vacas con estas dificultades al parir, para poder corregirlas.
En el caso que no podamos desatracar una vaca con las maniobras usuales, se recomienda llamar a un profesional veterinario para evitar lesiones mayores que pongan en peligro el ternero o a la propia vaca.

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